Mi trabajo se sitúa en la intersección entre la práctica clínica y la especialización en lenguaje médico. Como antigua enfermera oncológica en el ámbito de la investigación clínica, trabajé durante años con pacientes que participaban en ensayos clínicos. Conozco de primera mano cómo se perciben los cuestionarios en la práctica asistencial: dónde surgen dudas, qué resulta confuso o excesivamente técnico y qué aporta claridad y confianza.
Combino esta experiencia clínica con una formación especializada en validación lingüística y una amplia trayectoria en traducción médica y revisión de calidad.
De este modo, integro precisión conceptual, adecuación cultural y aplicabilidad práctica. Los cuestionarios y otros materiales dirigidos a pacientes no solo deben ser metodológicamente correctos, sino también comprensibles y fiables para las personas que los completan. La normativa europea subraya expresamente que la información destinada a los usuarios finales debe ser clara y accesible.


